
Las dudas de Álvaro de Marichalar
El hermano del duque de Lugo, Alvaro de Marichalar, parece dispuesto a "sentar la cabeza" y dejar sus aventuras deportivas, para casarse e instalarse en la casa familiar que los Marichalar tienen en Soria. Alvaro de Marichalar no consiguió salir diputado con el partido de Rosa Díez (UPyD), ya que sólo consiguió 1.100 votos (2,2% del total soriano, por debajo incluso de Izquierda Unida.
En la actualidad, el hermano pequeño de Jaime de Marichalar duda entre dedicarse a la política, a pesar del fracaso obtenido en su estreno, o volver a intentar ser empresario, para lo que aprovecharía las sinergías que le dan ser un deportista ecologista y el hecho de que su abuelo Luis de Marichalar Monreal, vizconde de Eza, fuera el que donara al Estado el yacimiento arqueológico de Numancia, que se encontraba en su finca familiar del "Garrejo", de cerca de mil hectáreas.
La casa que quiere "ocupar" Alvaro de Marichalar cuando se case -aunque no se le conoce novia todavía- es donde vive su madre, Concepción Sáenz de Tejada. Se ubica en el centro de Soria, frente a la iglesia-monasterio de Santa Clara, donde la familia Marichalar tiene su panteón familiar, como descendientes de una de las doce familias fundadoras de la ciudad, los San Clemente.
Alvaro de Marichalar ha intentado en varias ocasiones ser empresario, pero no le ha ido muy bien: a los 23 años montó una sociedad que se llamaba Telesat, para vender antenas parabólicas. Luego se pasó a la telefonía móvil y a Internet, para posteriormente intentarlo en el comercio exterior e, incluso, fundó una inmobiliaria. Ahora le tienta el negocio ecológico y ya ha dicho que Soria debería sacarle más rentabilidad al CO2 que la provincia convierte en oxígeno a través de sus masas forestales.
También ha denunciado el intento del Ayuntamiento de Soria de montar un polígono industrial en las cercanías de Numancia para cuyos restos arqueológicos solicita la declaración de Patrimonio de la Humanidad.