Si el Ayuntamiento de Güimar sigue adelante con la intención de cierre de las canteras
Redaccion | Lunes 20 de octubre de 2014
“La decisión del Ayuntamiento de Güimar de decretar el cierre de las canteras de áridos existentes en el Barranco, resulta cuando menos sorprendente, y realmente preocupante para los intereses de la Isla”. Tal es la principal conclusión vertida en un informe que difunde la Asociación Nacional de Empresarios Fabricantes de Áridos (ANEFA), a través de su Agrupación (AFA) de Tenerife, ante la grave situación planteada por el citado Consistorio y motivada por el cierre de dos canteras en la zona y del resto de las allí ubicadas en un futuro próximo.
El consumo de áridos en la Isla de Tenerife, según los datos que dispone ANEFA, es del orden de 8 millones de toneladas al año, de las que la mayor parte son producidas en las canteras sitas en el Barranco de Güimar, debiendo precisar además que son áridos de buena calidad.
“Los áridos se explotan donde hay yacimientos adecuados para ello, como es el caso del citado Barranco, ya que las condiciones que se requieren para las distintas aplicaciones de este producto en la construcción son muy exigentes en cuanto a su calidad. Güimar se distingue por ser un yacimiento idóneo para la explotación de áridos, no existiendo en la Isla otra zona comparable, ni posible dentro del actual Plan de Ordenación Territorial que permita su abastecimiento”.
“Conviene reseñar”, explican fuentes de la Agrupación de ANEFA en Tenerife, “que los áridos, por su volumen de consumo y por su carácter necesario e insustituible, constituyen una materia prima mineral y un producto de la construcción estratégico para la Isla; que estas explotaciones dan empleo directo a unas 130 personas, e indirecto a unas 650 más, es decir, que unas mil familias dependen laboralmente ellas; y finalmente que la industria extractiva, a diferencia de la industria en general, presenta una diferencia fundamental y es que no se puede ubicar donde se quiera sino donde están los yacimientos”.
Ante la gravedad de la situación planteada por el citado Ayuntamiento, los empresarios de áridos alertan de las posibles y graves consecuencias que se derivarían de estos cierres: “En primer lugar, importar una cantidad equivalente de áridos a los que se producen en Güimar supondría grandes desventajas económicas para Tenerife, como la necesidad de preparar costosas infraestructuras, un incremento sustancial del coste de los áridos, lo que automáticamente repercutiría sobre el coste de la construcción en la Isla (edificación e infraestructuras) y la dependencia estratégica para la economía y el desarrollo de la Isla de un suministro exterior.