Redaccion | Lunes 20 de octubre de 2014
Aspira Mariano Rajoy a que las urnas le deparen en Madrid 19 diputados, dos más de los que tiene actualmente, aunque el efecto Gallardón, según las propias cábalas de Génova, puede echar por tierra los números del candidato, que ha apostado por un cartel electoral continuista, amarrado al “aparatichi” del partido y de marcado perfil económico.
Después de una legislatura de controversias políticas que poco han aportado a la imagen de partido centrado del PP, Mariano Rajoy ha enarbolado la bandera económica, quizá la enseña con la que el Partido Popular se siente más cómodo, y ha colocado a quien fuera presidente de Endesa como santo y seña de su candidatura y de la política que pretende poner en marcha si alcanza la presidencia del Gobierno.
Pizarro se ha convertido en la gran estrella de la contienda electoral frente a Pedro Solbes, aunque no está sólo en esta escenificación, Rajoy acompaña su fichaje más emblemático con una terna: Cristóbal Montoro, Gabriel Elorriaga, hombre de confianza del candidato, y Miguel Arias Cañete, en los puestos seis, siete y ocho, respectivamente, para dar cuerpo a la propuesta económica del PP. Todos ellos ministrables de un hipotético Gobierno del PP, en el que también esperan cartera Eduardo Zaplana (actual portavoz parlamentario y número cuatro de la candidatura), Ana Mato, sorprendente recuperada por Rajoy como número tres de la lista, o Soraya Saenz de Santamaría (5), una de las personas en las que más confianza ha depositado el líder del PP en esta legislatura. El nombre de Elorriaga suena con fuerza también como posible portavoz del Gobierno.
Conforman el cabalístico diecinueve, doce hombres y siete mujeres, en cuya designación no falta quienes ven la mano de Aznar, en designaciones como la de la propia Mato, Juan Carlos Vera (11), o Carlos Aragonés (12); de Acebes, a quien se atribuye el fichaje estrella de Cayetana Alvarez de Toledo (9) y de Esperanza Aguirre, que copa la lista a partir del número 13 con Teófilo de Luís, Eva Durán (“topo” de la presidenta madrileña en el Ayuntamiento capitalino, que ocupa el puesto 14), Rogelio Baón (15), Mario Mingo (18) y Carmen Alvarez Arenas (19).
El puesto dieciséis lo ha reservado Rajoy para Francisco Villar, un madrileño gallego o viceversa, que aunque nacido en Madrid, inició su andadura política en Pontevedra de la mano del hoy líder del PP, con quien ocupó la secretaria de Estado del Ministerio de Administraciones Públicas y del que hoy se dice que es su mano derecha.
De todos estos nombres, los doce primeros cuentan con grandes posibilidades de alcanzar un Ministerio o un alto cargo en la administración siempre que su jefe de filas llegue a la Moncloa. Suenan también como ministrables, Juan Costa, de nuevo la rama económica como pieza clave de un hipotético Ejecutivo del Partido Popular, o el cabeza de lista del PP por Valencia, Esteban González Pons, cuya candidatura no ha podido frenar el presidente valenciano, Francisco Camps.